Ca L’Ignasi (Cantonigros)

Nuestra aventura gastronómica de hoy nos lleva hasta el altiplano del Collsacabra, ubicado en la zona más oriental de la comarca de Osona, que hace frontera con la Garrotxa. Una zona realmente impresionante y que merece la pena visitar si nunca lo habéis hecho. Ya sea por descubrir sus pueblos de gran riqueza arquitectónica, o caminar por sus exuberantes paisajes naturales formados por torrentes, bosques frondosos y espectaculares riscos. 
Naturalmente -y por eso estamos aquí- esta zona goza también de una gran riqueza gastronómica. Gracias a su clima húmedo podemos encontrar una gran diversidad de productos. Y si alguien los conoce bien, es Ignasi Camps, cocinero y co-propietario de Ca l’Ignasi, que sin extremismos talibanes, apuesta por utilizar estos productos que puede encontrar en los alrededores de su restaurante (si os interesa, podéis entrar en su blog, para saber con más detalle la procedencia de sus productos). Seguramente el producto más exótico que debe entrar en su cocina debe ser el bacalao. Se trata de poner el paisaje en el plato, dice en su pagina web. Un concepto quizás algo romántico. Pero en términos más prácticos, se trata simplemente de tener un trato directo con el productor, conocer la estacionalidad del producto, y obtenerlo lo más fresco posible. Para poder disfrutar de un producto de alta calidad y con un gusto propio, lejos de sabores estandarizados.
Ca l’Ignasi se encuentra en Cantonigros, un pequeño pueblo de apenas 300 habitantes a casi 1.000 metros de altitud. En la cocina disponen de un horno de leña del que se siente muy orgulloso, y que utiliza para  multitud de cosas, hornear pan, escalivar verduras, asados… Si la cocina es territorio de Ignasi, la sala esta a mando de Laia, su mujer. Una sala dividida en 3 estancias totalmente diáfanas, que sorprenden por su sensación de amplitud, gracias a el techo de doble altura y una gran entrada de luz natural. En una de las salas encontramos una chimenea y también una biblioteca con más de 2.200 libros de cocina y gastronomía!
Ignasi empezó tarde en este oficio, pero llego a pasar por las cocinas de El Bulli y su vecino Can Jubany, aún así, no se quedo prendado por la cocina de vanguardia, en su restaurante encontramos una cocina tradicional. Si le dais un vistazo a la carta encontrareis platos tan apetecibles como macarrones gratinados con “trompetes de la mort”, canelones de “rostit”, capón o pollo asado relleno… platos de lentas cocciones y jugos concentrados, de aquellos que solo se hacian en dias de fiesta señalados. Aunque yo iba con un menú cerrado de la revista Cuina, así que no podia elegir.
Hay que destacar que la carta de vinos es coherente con su filosofia, ya que más del 90% de referencias son de D.O. catalanas.

Nuestro menu empieza con el Pan cocido en su horno de leña y Longaniza de Vic como aperitivos.
ca l'ignasi gastrofilia
Seguimos con la Escudella de Galets con Queso de Maó, servida en la sala con toda la liturgia, con la sopera y el cucharón. Fue muy reconfortante teniendo en cuenta que en el exterior estábamos a unos escasos 3º C.

ca l'ignasi gastrofilia
Ensalada de bacalao confitado y otras cosas de la despensa, una completa ensalada acompañada de fruta, frutos secos y jamón. Buena.

ca l'ignasi gastrofilia

Uno de los platos estrella de la casa, el Arroz de costilla de cerdo, verduras y setas. Grano suelto, cocción perfecta acabada en el horno de leña. Sabores largos e intensos. Para repetir.

ca l'ignasi gastrofilia
Como postre , Tastets de llimona, un trozo de pastel y helado de limón, aunque estaba bueno, encuentro que fue algo pobre.

ca l'ignasi gastrofilia
Como petit fours, unos Carquinyolis y Trufas muy buenos.

ca l'ignasi gastrofilia
Esta fue la cuenta para dos con el menú 2×1 de la Revista Cuina.

Ca L’Ignasi
C/ Major, 4
Cantonigros
Telf: 938 525 124

Suc (Viladecans)

No crean que sólo en Barcelona se come bien, también hay vida -gastronómica- en el extrarradio. Destacan con luz propia -Estrella Michelin mediante- el Capritx de Terrassa, o el Lluerna de Santa Coloma de Gramanet. Pero no son los únicos, hay un buen puñado de restaurantes de las poblaciones más cercanas de Barcelona con ciertas inquietudes gastronómicas. Que para ganarse al publico local intentan hacer una cocina que todo el mundo entienda, porque a la mayoría de la gente no le importa que el cochinillo este echo en un horno de leña o en un Roner, simplemente quiere comer un buen cochinillo. Aún así, cuesta mucho ganarse al publico local como comentaba hace poco Victor Quintilla, cocinero y propietario de Lluerna, en una entrevista, para mucha gente de Sta. Coloma de Gramanet salir a comer o cenar quiere decir ir a Barcelona.
En Viladecans tambien podemos encontrar uno de estos restaurantes. Los “culpables” de ello son Josep Badrinas y Veronica Aguilera, que en 2005 abrieron el Suc. Aquí, intentan buscar este mix de tradición y modernidad con cierto discurso eco, es decir, seguir la estacionalidad del producto e intentar que sea de proximidad, aunque sin radicalismos, porque no siempre se puede conseguir todos los productos en los alrededores.
Ubicado en una casa catalogada del S. XIX en el centro histórico de la población. Me gusta la mezcla de las tradicionales paredes de piedra con la modernisima lampara Zettel de la recepción. Como iba con un 2×1 de la revista Cuina, el menú era cerrado sin poder elegir. Pero pude escuchar como en otras mesas, ofrecian varios platos fuera de carta y casi confeccionaban un menú a medida del cliente. Es de agradecer que sea el restaurante que se someta al cliente y no al reves.
Y nuestra cena fue al siguiente. 
suc gastrofila
Empezamos con los sabores sutiles de unos Mejillones con Caldo Oriental, un ligero caldo con un toque exotico acompañado de germinados de soja y boletas. 

suc gastrofila
Continuamos con unas golosas Empanadillas de “Carn d’Olla” con cremoso de garbanzos.

suc gastrofila
Sopa de Alcachofas, Huevo Escalfado a Baja Temperatura, Boletus y Jamón Iberico, No pregunte si las alcachofas eran de El Prat, aunque supongo que si. Un plato donde predominaba el sabor amargo característico de la alcachofa pero con el contrapunto dulce de la yema cruda, el toque graso del jamón y el profundo sabor de bosque de los Boletus. Muy bueno.

suc gastrofila
Merluza de Palangre, Navajas, Puerro y Mandarinas. Una buena merluza en su perfecto punto de cocción y con su piel tostada. Sobre una base de puerros y navajas. Sabores finos y delicados, con el divertido punto dulzón de los trozos de mandarina.

suc gastrofila
Acabamos con el Cordero Asado a Baja Temperatura, Patata Confitada y Mermelada de Cebolla, buen sabor y perfecta textura del cordero, acompañado de un buen jugo de asado y los toques dulces de la patata y la mermelada.

suc gastrofila
Como postre un digestivo Gin Tonic en diferentes texturas, un sorbete y crema de limón con espuma de GinTonic.

suc gastrofila

La cuenta para dos con el correspondiente 2×1.
Un lugar interesante que vale la pena visitar.

Suc
Sant Joan, 10
Viladecans
Telf: 936 371 935
www.sucrestaurant.es

Saüc (II)

Saüc restaurant gastrofilia
Un sabado al mediodía, cerveza y unas Patatas y Yuca Fritas para picar, mucha gente podria pensar que estoy en cualquier bar de barrio haciendo el aperitivo, pero nada de eso, me encuentro comodamente sentado en un restaurante de estrella michelin, ubicado en un lujoso hotel del centro de Barcelona, dispuesto a hacer uno de sus menus degustación, sorprendente? quizás…  Naturalmente, no son unas patatas qualquiera, son extra-crujientes y con el punto de sal adecuado. De esta forma empezó la comida en Saüc, el restaurante de Xavier Franco. Los restaurante de hotel nunca han sido mi tipo de restaurante preferido. Tienen una puesta en escena, que personalmente encuentro innecesaria, que aumentan la factura más de la cuenta, y prefiero buscar sitios con una relación Calidad-Precio más ajustada. Pero este restaurante, es algo especial, no se trata de un asesoramiento por parte de un famoso chef estrellado, sino que Xavier tiene una implicación total en el proyecto. Ya en mi visita anterior al Saüc, me causo muy buena impresión y tenia ganas de volver en otra ocasión. Así, que cuando vi que era uno de los restaurantes incluido, en la promoción 2×1 de la revista “Cuina”, no dude ni un segundo en volver a visitarlo. Ganas de ver la evolución de algunos de los platos que ya habia comido en la vez anterior, y sobretodo, disfrutar con su cocina tradicional.
La promoción consistia en un 2×1 en el menú Clásico, el más corto de los 3 que ofrecen, que consistia en snacks, 2 aperitivos, 3 platos principales, quesos y 2 postres. Así que prosigamos con el resto del menú.

 

Acto seguido llegan las olivas, pero no se asusten, esta vez se trata de un mini plato-sequencia, dividido en tres bocados de diferentes texturas y sabores. Primero una morbida Aceituna Gordal, seguido de un brutal Pate de Fruit de Olivada y acabamos con un Bizcocho de oliva con una espuma de anchoa no del todo conseguido, el sabor de la anchoa queda perfectamente fijado en la espuma, pero el sabor del bizcocho resulta tenue e indefinido, una lastima.

Saüc restaurant gastrofilia

Como primer aperitivo, un Ceviche de Berberechos y Cilantro, un aperitivo muy correcto, fresco y ligero. Aunque empieza a cansar encontrar siempre el plato de moda, el ceviche.
 
Saüc restaurant gastrofilia
Como último aperitivo nos encontramos a una golosa Crema de Foie de Pato, Crumble de Cebolla Caramelizada y Limón. Muy conseguido, presentación limpia, finisima crema y divertido crujiente de cebolla de sabores dulces y tostados, todo ell redondeado con un contrapunto acido del limón.

Justo antes de empezar los platos principales, pedimos el vino. La carta consta de pocas referencias de vinos Catalanes. Nos dejamos aconsejar, y el elegido fue un Horizonte de Exopto (D.O. Rioja), a un precio muy ajustado para tratarse de este tipo de restaurantes.


Saüc restaurant gastrofilia
El primer plato principal fue el Tartar de Anguila Ahumada, Manzana Verde y Caviar de Arenque. Ya lo había probado en mi visita anterior. Un plato redondo a todos los niveles, que ya no se puede perfeccionar más. Mezcla de sabores y texturas, y visualmente impecable. La base era una especie de crema, muy neutra de sabor, que conseguia aguantar toda la estructura sin que se desmoronase a cada cucharada. Todos los ingredientes cortados en brunoise, y coronado por hortalizas -escarola, canónigos, etc-, y una helada crema de manzana Granny Smith. Se nota que es uno de sus platos clásicos, increible.
 
Saüc restaurant gastrofilia
Continuamos con las Vieiras, Setas Salteadas y Mantequilla de Azafrán. Si hay algo que es inherente a la cocina catalana, son sus combinaciones mar y montaña. Muy bueno.
Saüc restaurant gastrofilia
Acabamos con la Llana de Ternera, Salsifis y Chalotas Salteadas con Parmentier de Castañas. Carne muy melosa y sabrosa, potenciada por el intenso jugo de asado. La parmentier fue lo mas flojo del plato por su poco sabor. 
 
Saüc restaurant gastrofilia
Antes de los postres, la Selección de Quesos Catalanes. Que se anunciaron con un simple de izquierda a derecha, Queso de vaca, de cabra y de oveja, aunque tampoco pedimos más explicaciones. Acompañados de mermeladas de fresa y de melocotón y un pan abriochado.
Saüc restaurant gastrofilia
Como pre-postre, una refrescante Espuma de Coco, Helado de Menta y Granizado de Gengibre, donde destacaba el granizado de gengibre.
 
Saüc restaurant gastrofilia
Acabamos con el goloso Brownie de Almendra con Helado de Vainilla de Haiti. También lo habia probado en mi anterior visita. Igual de bueno que entonces, y con un emplatado más simple y limpio, que personalmente, me gusta más.
 
Saüc restaurant gastrofilia
Los Petit Fours para acompañar el cafe, Macaron, marshmallow, financier y bombón.
 
No hay foto de la cuenta, pero el precio normal de este menú es de 66 €.
El Saüc ofrece una selección de platos de corte tradicional, que hace que sea un restaurante apto para todos los publicos. Ideal para quedar bien con alguien que no conozcas sus preferencias gastronómicas.
Naturalmente el servicio de sala esta a la altura del nivel de cocina.
Saüc Restaurant
Vía Laietana, 49
Telf: 933 210 189

El Molí de l’Escala (L’Escala)

moli de l'escala gastrofilia
Mi apetito no tiene fronteras y una vez más salimos de Barcelona para descubrir restaurantes. En esta ocasión, aprovechando la promoción 2×1 de la revista Cuina que se ha prorrogado durante este mes de abril, me desplazo unos 140 km hacia el norte de Barcelona, hasta llegar a L’Escala, un pequeño pueblo costero de la Costa Brava, conocido por sus famosas anchoas.
Justo antes de entrar en el pueblo encontramos El Molí de l’Escala, un espacio singular, apabullante por su gran carga histórica. Una edificación de gruesas paredes de piedra, de la que se tiene constancia desde el año 1.100, funcionando primero como molino arrocero, y más tarde su actividad principal se enfoco a la harina. Otro de los datos de interés es que l’Escala fue uno de los primeros pueblos catalanes en tener alumbrado publico gracias a este molino. 
La amplitud del lugar ofrece muchas posibilidades. Hace poco han inaugurado el Grids, un espacio de ambiente más informal y de platos menos sofisticados donde el producto estrella son las carnes a la brasa. De esta forma amplían su target de clientes. Naturalmente se ofrece la posibilidad de organizar eventos varios.
moli de l'escala gastrofilia
En la zona de restaurante propiamente gastronómico, observamos como se intenta respetar al máximo los elementos originales. Esto añade la dificultad de adaptar las necesidades actuales a la distribución original del espacio, pero por otro lado podemos disfrutar de las paredes de piedra abovedadas. Un mobiliario confortable y una estudiada tenue iluminación completa el cuidado interiorismo de la sala.
En un entorno tan espectacular la cocina tiene que estar a la altura y de eso se encarga Jordi Jacas, un joven cocinero de 34 años, que forma parte del colectivo Joves Cuiners, un grupo de cocineros gerundenses, propietarios de sus restaurantes, que pretenden modernizar los conceptos de la cocina catalana.
Encontramos una cocina muy en la linea actual, donde prima el producto de proximidad, creo que tienen huerto propio, y de temporada. Emplatados minimalistas y austeros. Los snacks y aperitivos son servidos para comerse con la mano, en la tendencia actual de desinformalizar los restaurantes gastronómicos.
moli de l'escala gastrofilia
En la carta de vinos podemos encontrar un apartado dedicado a los vinos del Emporda. Nos dejamos aconsejar y nos recomendaron un Coma Fredosa (DO Emporda). Un vino de la moderna y pequeña bodega Celler Hugas de Batlle en el fronterizo municipio de Colera, elaborado con las variedades Garnacha negra y Cabernet Sauvignon. 

moli de l'escala gastrofilia
Como snacks nos trajeron unos Anacardos, Palitos de pan con sesamo negro, Olivas de Kalamata y Galletas de parmesano.

moli de l'escala gastrofilia
Empezamos marcando territorio con una Anxova de l’Escala, a modo de bocadillo entre dos finas laminas de pan con tomate. Continuamos con un delicioso bocado de Mi-cuit de foie con manzana verde, vainilla y P.X.


moli de l'escala gastrofilia
Como último aperitivo la Patata d’Olot “estil Molí”, un pequeño cubo de patata rellena de butifarra de perol y ratafia. 

moli de l'escala gastrofilia
Carpaccio de magret de pato con foie y aceite de trufa, acompañado por unos germinados de soja que cumplian la función desengrasante. Buen plato aunque el sabor a trufa era el que predominaba en el plato sin dar opción a otros matices.

moli de l'escala gastrofilia
Vieira a la plancha con berenjena a la brasa, queso Petitot y huevos de trucha. Un plato de juego de texturas donde el único elemento que mantenía su textura original era la vieira. La base del plato consistia en un pure de berenjena de intenso sabor y la vieira estaba coronada por una espuma del queso Petitot, un queso de cabra elaborado a escasos 20 km del restaurante, de gusto algo más apagado.

moli de l'escala gastrofilia
Rape con cebolla tierna y alcachofa, un lomo de rape riquísimo, de carne tersa y de perfecto punto de cocción. Las verduras salteadas que le secundaban no se quedaban atrás, textura crocante y excelente contraste del amargo de la alcachofa con el dulzor de la cebolla . Muy bueno.

moli de l'escala gastrofilia
Cochinillo “deshuesado y crujiente”, buena terrina con su capa crujiente, acompañada de trozos de naranja y crema de mango. Que bien le sientan los cítricos al lechal!

moli de l'escala gastrofilia

Como prepostre un Sorbete de fruta de la pasión, acompañado de nata y un crumble.

moli de l'escala gastrofilia
Un postre solo apto para adictos al chocolate negro, Texturas de chocolate, con el justo toque de sabor amargo, se trata de una declinación de diferentes texturas del chocolate, liquido, helado. mousse y bizcocho. 

moli de l'escala gastrofilia
Como petit fours, una Teja de almendra bastante anodina y un Bombón de chocolate de interesante textura arenosa.

moli de l'escala gastrofilia
La cuenta para dos, que incluye dos Gin Tonics de Martin Miller’s con Fever Tree. Una RCP acceptable gracias a la promoción 2×1. Platos bien ejecutados y un entorno impecable. Un restaurante a tener en cuenta si se esta por la zona.
Para completar la excursión gastronómica, aprovechamos para pasar por Ca la Nuri en Ullastret y Casa Martell en Fonteta para comprar recuit de drap, queso y yogures, elaborado con leche de cabra.

El Molí de l’Escala
Camí de les Corts, S/N
L’Escala
Telf: 972 774 727

Follia de pot (San Joan Despi)

A veces la comodidad y la gran variedad gastronómica del distrito del Eixample nos hace olvidar que existe vida gastronómica más allá de sus fronteras. En los alrededores de Barcelona existen los que podríamos llamar restaurantes periféricos, que justifican por si solos coger el coche y hacer un pequeño trayecto de pocos minutos para acercarnos a ellos. Podemos decir que el Capritx de Terrassa, gracias a su estrella Michelin conseguida en 2010, es el abanderado de este grupo de restaurantes. Pero no hay que olvidarnos de El Cigró d’Or en Gelida, Lluerna en Santa Coloma o Tres Macarrons en El Masnou.
En esta ocasión, gracias otra vez al 2×1 de la revista Cuines, nos acercamos al Follia de Sant Joan Despi. “Follia” traducido al castellano significa “locura”, un nombre muy acertado en este proyecto personal de Jo Baixas.
Una locura por el espacio. Solo por la espectacular reforma de esta antigua masía, ya vale la pena la visita. Mosaicos y alfombras en el suelo, muebles restaurados, madera, cristal, acero corten, son los materiales que dan vida a este espacio. Solo entrar a la masía nos encontramos una pequeña sala con una mesa para seis personas y al fondo la cocina a la vista con el trajín de los cocineros, girando a la izquierda nos encontramos con la sala, con mesas de gran formato alineadas frente a la espectacular cristalera. También dispone de una terraza que debe ser una delicia en verano para tomar una copa después de la cena. En esta planta se encuentra el espacio gastronómico, donde Baixas muestra su cocina mas personal. Donde podemos encontrarnos con sugestivos menús de colores o actualmente de un menú al revés, donde se empieza por los postres para acabar con los snacks (lo podéis ver en su web).
En el sótano, encontramos Follia de Pot, el local de tapas y también una oportunidad de acercarnos a un restaurante gastronómico de una forma más asequible. Un ambiente más informal con las mesas sin mantel y la cocina también a la vista del cliente. No hay carta, toda la oferta de montaditos, embutidos, pates y platillos esta escrita en grandes pizarras al fondo del local. 
follia de pot gastrofilia
No acostumbro a hablar de los vinos por mi incultura, pero tengo que decir que compartir la carta de vinos con el restaurante gastronómico da lugar a situaciones curiosas como poder degustar un Pingus, de 1400 € la botella, con montaditos o patatas bravas. La carta de vinos formada por fichas individuales es extensa pero algo incomoda. Finalmente, nos decantamos por un vino fuera de la carta que nos recomendaron, San Cristoforo, un vino de garaje de la Toscana, goloso y muy frutal.

follia de pot gastrofilia
Patatas Bravas, empezamos por algo diferente, patatas laminadas en lugar de fritas hechas como si fueran para una tortilla y finalmente un golpe de horno o salamandra. Muy buenas.

follia de pot gastrofilia
Montadito de Ceps, cebolla caramelizada y huevo de codorniz, muy sabroso. Algo incomoda para comer la tostada que hace de base de los montaditos. 

follia de pot gastrofilia
Montadito de bacalao, sobrasada y cabello de angel, buena combinación dulce y salado. 

follia de pot gastrofilia

Montadito de xistorra, morcilla, butifarra y crema de parmesano, buenisimo, especialmente la morcilla.

follia de pot gastrofilia
Pasamos a los guisos, algo más tradicionales, con el Civet de ciervo, en esta epoca no podía faltar un plato de caza, sabor potente y generoso salseado, para mojar pan.

follia de pot gastrofilia
 Muy bueno también el Calamar en su tinta.

follia de pot gastrofilia
 Para acabar un guiso con un toque más exótico como el Pollo al Curry.

follia de pot gastrofilia

De postres, bien la Tarta Sacher.

follia de pot gastrofilia
Tiramisu, donde el mascarpone fue el sabor predominante, por encima del cacao o el cafe. Muy bueno.

follia de pot gastrofilia
La cuenta para dos. Ajustada por el 50% de descuento que teníamos en las tapas.

Follia de Pot
C/ de la Creu d’en Muntaner, 17
Sant Joan Despi
Telf: 934 771 050

Freixa Tradició

freixa tradicio gastrofilia
Hace unos cuatro años, Ferran Adria decía que era muy difícil comer un buen fricando de ternera en Barcelona. Era una época donde parecía que teníamos que inmolar toda nuestra cultura gastronómica en favor de la cocina de vanguardia. Donde la cocina tradicional quedaba desterrada a cuatro casas de comida o a las casas de nuestras madres o abuelas, languideciendo hasta su desaparición. Pero no es extraño que en estos momentos de crisis económica nos hayamos reconciliado con la cocina tradicional, un retorno a las raíces, lejos de la desarraigada cocina de vanguardia. Hacer un paso atrás para poder encontrar la esencia de nuestra cocina y arroparnos en sabores reconocibles.
Grandes nombres de la restauración barcelonesa como Fermi Puig o Carles Gaig, abrieron restaurantes enfocados a la cocina tradicional, Petit Comite y la Fonda Gaig. En ambos casos con una búsqueda antropologica de recetas tradicionales casi olvidadas.
Freixa Tradició, en cambio, fue un proceso de transformación. Josep Maria Freixa volvío a coger las riendas del local, después de que su hijo Ramon Freixa se fuera a Madrid. Este cambio de manos, un relevo generacional invertido. Esto provoco el cambio de nombre del local, antes El raco d’en Freixa. Y un cambio en la cocina, abandonando la vanguardia en favor del tradicionalismo, recuperando recetas de su propia abuela.
El 2×1 de la revista “Cuines” nos brindo una oportunidad única de poder degustar sus platos. Y no fuimos los únicos, en un miércoles por la noche tenían restaurante casi completo y excepto una mesa todos utilizaron el 2×1.

freixa tradicio gastrofilia

Nada mejor para empezar la cena que un vermut Izaguirre Reserva.

freixa tradicio gastrofilia
Coca de pa con tomate, templado, tostado y crujiente, acompañado de una  secalllona del Ripolles, muy bueno.

freixa tradicio gastrofilia
Sabrosa la Croqueta de rostit.

freixa tradicio gastrofilia
Raviolis de patata con butifarra negra, utilización de la patata a modo de pasta, de textura crujiente y relleno de butifarra negra. Excesivamente salados, una lastima.

freixa tradicio gastrofilia
Canelón de tres carnes, sensacional bechamel y con una farsa de carnes aterciopelada y de gran sabor. Goloso.

freixa tradicio gastrofilia
Calamarcitos confitados con cebolla y tomate, un plato de mojar pan, tiernisimos los calamares. Delicioso.

freixa tradicio gastrofilia

Lionesas con chocolate. Muy buenas

freixa tradicio gastrofilia
Gracias a la revista cuines y el 2×1, pudimos degustar su cocina a un precio imbatible. Esta fue la cuenta para dos personas.
Un sitio para disfrutar!

Freixa Tradició
C/ Sant Elies, 22
Telf: 932 097 559

L’Obac (Terrassa)

Situado entre Terrassa y Sabadell, a tocar del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, se ubica el novísimo Hotel La Mola. Detrás de este proyecto se encuentra el estudio de arquitectos b720, conocido por obras tan importantes de Barcelona como la Torre Agbar, La ciutat de la Justicia, entre otras. El complejo se ha construido bajo unos criterios de sostenibilidad energética, y fue diseñado para funcionar con energías renovables. Para crear el mínimo impacto visual, han fragmentado el complejo en tres alargados volúmenes de tres plantas de altura máximo, ademas de un sistema de protección solar convertida en elemento singular, formando una especie de cortina teñida en distintos tonos de verdes y marrones, camuflando así todo el proyecto en su entorno. 
Como no podia ser de otra forma, un proyecto hotelero de esta envergadura, tiene que disponer de una oferta gastronómica atractiva para poder atraer clientes que no se alojan en el hotel. L’Obac es el restaurante gastronómico del hotel que se encuentra bajo la dirección de Artur Martínez, conocido por su restaurante Capritx en Terrassa con el que alcanzó la preciada estrella Michelin hace apenas un año. La elección de Artur es lógica, primero por un criterio de proximidad y excelencia, segundo por sus principios ecológicos y de sostenibilidad, siempre buscando el producto de proximidad, ecológico y de temporada.
Aprovechando los cupones de 2×1 que incluia la revista Cuines del mes de noviembre nos acercamos para probar su menú degustación ya enfocado hacia las setas y la caza. La verdad es que el marco es espectacular, aunque fue una lastima que nuestra visita fuera una noche lluviosa y no poder admirar el complejo en todo su esplendor. En una noche de viernes solo 3 o 4 mesas ocupadas, supongo que tener como única opción de transporte el vehículo privado es un escollo importante.
El nivel de confort es muy alto, mesas de gran formato, butacas comodas, amplia separación entre mesas. Aparte del menú degustación, disponen de selección de platos a la carta, pero para nosotros, con el 2×1, no tenemos más opción que el menú degustación. 
Para acompañarlo elegimos la opción con maridaje, todo un acierto sin duda, por arriesgado y diferente, siguiendo el mismo criterio que en la elección de productos, la selección será de pequeños productores, de agricultura ecológica o biodinámica y de proximidad. No acostumbro a hablar de vinos por mi escaso conocimiento de este mundo inabarcable, pero en esta ocasión encuentro interesante poner el maridaje de cada plato.   

l'obac gastrofilia
Empezamos con unas excelentes Olivas de Kalamata y Secallona del Pallars, a modo de snacks. Como nos dijeron, buscan producto de proximidad, pero si las mejores olivas están en Grecia, las traen de Grecia. La excelencia es lo primero, toda una declaración de principios.

l'obac gastrofilia
Increíble el pan del Forn Turull de Terrassa de larga fermentación, miga esponjosa y tupida, corteza crujiente, buena acidez.
l'obac gastrofilia
Servicio de aceite, La Boella, 100% Arbosana. Maridaje con Pares Balta Cava Brut DO Cava.

l'obac gastrofilia
Royal de ceps y alcachofas, los corazones de las primeras alcachofas de temporada deliciosamente confitadas, acompañadas de una crema de ceps, un delicioso jamón iberico que le daba un toque graso y unos chips de alcachofa para aportar su textura crujiente. Maridaje con Bleder Drac, una cerveza artesanal producida en Rubí.

l'obac gastrofilia
Calamar relleno de setas con su tinta emulsionada, relleno de trompetes de la mort y cebolla tierna soasada, perfecta cocción del calamar. Maridaje con Els Bassots 2007 DO Conca de Barbera.

l'obac gastrofilia
Lomo de jabalí con pure de boniato, vainilla y café. No es habitual cocinar jabalí a la plancha, normalmente se hace estofada por ser una carne algo dura y seca, una manera diferente de comer el jabalí, que le da un sabor más intenso. Acompaño muy bien el puré de curiosa textura, de sabor el boniato y la vainilla fueron predominantes, el café no lo supe apreciar. Maridaje con Les Forques 2008 DO Penedes.

l'obac gastrofilia
Chocolate “trufado” con sopa de mandarina, no podia faltar la trufa en un menú de otoño como producto estrella, y que mejor para cerrar el menú? Me gusto la combinación de el característico sabor de la trufa con el chocolate, acompañado de una sopa, mas bien crema, de mandarina con toque un buen toque de acidez y un crumble de galleta. Un postre diferente. Maridaje con un Oloroso Bailen de Osborne DO Jerez.

l'obac gastrofilia
Para acompañar el café como Petits Fours, unas Galletas de mantequilla, Quicos cubiertos de chocolate y Marshmallow de mandarina.

La cuenta para dos, gracias al 2×1, fue muy ajustada.
El nivel de cocina se mostró muy alto, el servicio muy profesional, y el timming (ese intangible cada vez más apreciado para mi) perfecto. Un sitio quizás para disfrutarlo más para una comida con una larga sobremess en su soleada terraza, pero que sin duda merece una visita.

L’Obac
Cami dels Plans de Can Bolivar s/n
Terrassa
Telf: 937 367 267