3 Food, People & Music

Mi experiencia en 3 Food, People & Music fue algo sin premeditación -y naturalmente sin alevosía-. Tras un frustado intento de ir al Paco Meralgo, uno de mis lugares de tapas preferido, para cenar un viernes sin reserva. Los más de 20 minutos de espera para conseguir mesa me hicieron pensar en buscar alguna alternativa cerca. Entonces recordé las buenas criticas que había leído sobre el 3 y decidí probar suerte.
Con este nombre tan “cool” donde el Food comparte protagonismo con People & Music, alguien podría pensar -equivocadamente-, que es otro de esos clubs sociales disfrazado de restaurante sin ningún interés gastronómico. Three is a magic number, porque tres son los responsables de este proyecto, que trabajaron juntos en el Arola Arts, y cada uno es responsable de una de las patas de esta aventura, Natxo Arola, Eduard Arola y Matteo Pancetti.
Toda la acción ocurre en el altillo de un discreto local de doble altura. La planta de abajo queda algo desangelada con esa larga barra desierta. Pero en el altillo las cosas cambian, el local esta a tope generando un ligero bullicio, creando un ambiente distendido, sofisticado y informal que invade el espacio minimalista vestido de color blanco nuclear, donde destaca la cocina a la vista con su barra de showcooking. Allí estaré yo al próxima visita para poder ver todos los entresijos de esta representación, pero en esta ocasión me ha tocado estar en una mesa sin manteles. 
La música esta lo suficiente alta para disfrutarla, pero lo suficiente baja para mantener una conversación sin gritar.
La sala esta en mano de Eduard que se siente como pez en el agua. Simpático, cercano, que te hace sentir como si estuvieras en tu casa. Se nota que disfruta de su trabajo y se desvive por su proyecto, al final de la comida nos contara cosas de sus nuevos proyectos en Sitges y el Hotel Axel de Barcelona con mucho entusiasmo. La verdad es que no es fácil encontrar personas así.
La oferta gastronómica se compone básicamente de platillos, algo sofisticados, y coca-pizzas. Aunque hay algo que llama la atención… Sorpresa! No hay hamburguesa en la carta! Parece mentira que esto sea noticia, pero parece ser que si no hay hamburguesa en la carta de tu restaurante no eres nadie.
Finalmente nos decantamos por un showtaping, un menú sorpresa a manos de Matteo. 
Para los poco bebedores o con acompañante abstemio tienen la opción de vino a copas. Algo, por fortuna, cada vez mas extendido.

Buen Pan de coca con tomate.

Empezamos con una Esqueixada de corvina de fino sabor, muy buena.

Terrina de foie casera y chutney de mango, acompañado de unos carquinyolis. Perfectamente temperado, cubierto de un fino caramelo crujiente y algo especiado. Increible el chutney de mango!
Steak Tartar “Como en Paris”, sabroso y jugoso con una especie de “Doritos” por encima.

Patatas 3, Como no podía ser de otra manera, bravas en versión Arola, poco más grandes que un dedal, confitadas y sabrosísimas acompañadas de una suave salsa brava.

Delicioso el Escabeche tebio de bonito con aceite de oliva, muy meloso.

Falso canelón de carn d’olla, unos rigatoni a modo de canelon rellenos de carn d’olla y gratinados. 

Goloso el Bocadillo de pincho moruno, muy tierno el pan y acompañado de una suave salsa de pimiento verde.

De postre una buena la Crema catalana.

La cuenta para dos, Gin-Tonic de Broker’s con Fentimans incluido.
Una vez acabada la cena el local se transforma en un tranquilo local para tomar copas. Asi que puedes alargar una agradable velada sin tener que levantarte de la mesa. La especialidad de Eduard son los Gin-Tonics, y gracias a un carrito con todos los elementos necesarios, prepara los Gin-Tonics delante del cliente.
La verdad es que salí encantado con la comida y con el trato. Volveremos

3 Food, People & Music
C/ Corsega, 231-233
Telf: 934 193 355
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Caelis (BCNOW)

Desde que tengo memoria, el Ritz -actualmente Palace- ha sido el símbolo del lujo en Barcelona. Inaugurado en 1919 como el primer hotel 5 estrellas de Barcelona ha formado parte de la historia moderna de esta ciudad por hospedar a personajes míticos. Salvador Dalí y Xavier Cugat pasaron largas temporadas en el hotel, pero también pernoctaron Alfonso XIII, Himmler, Francesc Macià, Sophia Loren, etc. 
En 2008 se detectaron problemas estructurales en el edificio, por lo que el hotel tuvo que cerrar durante casi dos años para realizar una reforma integral. La firma de decoración Gastón y Daniela fueron los encargados del proyecto, que tenia que poner al día el hotel pero manteniendo el esplendor de sus orígenes. A pesar de otros hoteles de la misma categoría asentados en Barcelona, el Palace, mantiene intacto su prestigio y es uno de los pocos del mundo que actualmente mantiene la filosofía de su creador, Cesar Ritz.
Centrandonos en lo que nos interesa, el apartado gastronomico, el Palace fue de los primeros que apostó por el gran restaurante de hotel abierto al publico. A diferencia de otros hoteles que ficharon cocineros consagrados de nuestra gastronomía como SantamariaBerasategui, Roca o Ruscalleda, para dar cierta notoriedad a sus restaurantes. Los responsables del Palace apostaron por un joven cocinero francés de gran proyección. Romain Fornell, había trabajado con Alain Ducasse -el único cocinero del mundo que ha conseguido un total de 20 estrellas Michelin- y con tan solo 22 años fue el cocinero más joven en conseguir una estrella Michelin en Francia. Romain llego para hacerse cargo del restaurante Diana que en el 2004 paso a llamarse Caelis, ganando una estrella Michelin en 2006 y recuperándola después del largo cierre de dos años en 2010.
Tengo que reconocer que cenar en Caelis no entraba entre mis prioridades. Reconozco los intangibles de comer en el restaurante de un hotel de lujo, pero no acabo de valorar el sobrecoste que suponen. Pero gracias al menú del BCNOW, me pareció una oportunidad única para visitarlo. 
El restaurante se encuentra en la planta baja, ubicado en lo que anteriormente era la sala de lectura. Tiene una entrada independiente del hotel y se accede por un pasillo donde a través de una pared acristalada vemos un reservado para unas 10 personas que comparte espacio con la bodega. La sala principal es de lo más impresionante que he visto, techo de doble altura con grandes lamparas de araña colgando, la chimenea encendida al final de la sala, sus dorados por las paredes. Todo vestido por un clasicismo y una elegancia que no parecían de este mundo. En el centro de la sala una gran mesa rectangular con sobre de mármol era utilizada para guardar todos los útiles necesarios para el servicio y desde donde se distribuían los platos que salían de la cocina a su mesa correspondiente.
caelis BCNOW gastrofilia
La puesta en escena es sobria pero elegante. Hay que destacar el amplio espacio que hay entre mesas, un mínimo de tres metros separaba la mesa más cercana. Por contra, la amplitud del espacio sin más elementos que las propias mesas dan cierta sensación de frialdad, aumentada por la tenue iluminación. El personal de sala se mostró muy profesional y cordial aunque manteniendo las distancias. Todo parecía demasiado formal para mi. Ademas, la desnudez del espacio me incomodaba porque en ocasiones me sentía demasiado observado.
Pero centrémonos en lo verdaderamente importante, la comida. Solo sentarnos a la mesa, nos traen un carro surtido de varios Champagnes por si queremos tomar una copa. Declinamos la “invitación” -después leo que la copa puede llegar a costar hasta 18 €-. Como el menú era el pactado por la promoción BCNOW, solo nos dan la carta de vinos. Amplia y con muchas referencias del país galo. Ningún vino por debajo de los 40 € y precios algo subidos, algo que entraba dentro de lo esperado. Finalmente me decanto por un Belondrade y Lurton (DO Rueda) a 55 € la botella. 

caelis BCNOW gastrofilia
Un buen surtido de panes, de textura abriochada, pan blanco, de cereales y de sobrasada acompañados por un servicio de aceite y sal.

caelis BCNOW gastrofilia
Un primer snack, Chip de bacalao y pimentón de la vera. La piel frita y crocante del bacalao acompañado de una suave salsa romescu.

caelis BCNOW gastrofilia

Surtido de snacks, Crujiente de pizza, Macadamia de Oro, Bombon de aceituna y anchoa y Magnum de Foie-Gras.

caelis BCNOW gastrofilia
Como aperitivo una reconfortante Sopa de cebolla con champiñones que ayudo a entrar en calor en esa fria noche.

caelis BCNOW gastrofilia
Verduras templadas en pastel fino al parmesano con crema de alcachofas. Interesante este plato en dos servicios primero sobre una galleta crujiente de parmesano un surtido de verduras de gran gama cromática, remolacha, zanahoria, espárragos, patata, etc rematado con una salsa de parmesano. Esperaba una textura más crocante de las verduras, aún así estaban muy sabrosas.

caelis BCNOW gastrofilia
Acabadas las verduras, se levanta la bandeja agujereada donde se encontraban las verduras y nos encontramos una crema de alcachofas finísima. Los jugos de las verduras y la crema de parmesano que se han filtrado a traves de los agujeros le dan un toque especial.

caelis BCNOW gastrofilia
Delicioso el Cochinillo ibérico, citricos, patata “ratte” al estragón. Cocción impecable, piel crujiente y interior meloso. 

caelis BCNOW gastrofilia

caelis BCNOW gastrofilia
Para acabar un postre magico. Las frambuesas Melba “Cristal” 2011, no podía faltar este pequeño homenaje a Auguste Escoffier con la reinterpretación de sus postres más conocidos, el Melocotón Melba. De estética minimalista, únicamente una esfera de fino caramelo y una decoración puntillista de coulis de frambuesa. En su interior se esconde un universo compuesto por helado de vainilla, frambuesa, lichis, crujiente de nuez de macadamia y petazetas. Muy bueno, aunque como opinión personal, en este postre la importancia visual se antepone a la gustativa.

caelis BCNOW gastrofilia
Finalizamos con las Mignardises, el momento más dulce de la cena, Sable de vainilla y chocolate, Nougat de pistacho, Nube de lima y menta, Roca de fresa y yogurt, Pasta de Niza de mango y lichi y Macaron de maracuyá y chocolate con leche.

caelis BCNOW gastrofilia
La cuenta para dos. A pesar de la oferta del BCNOW la factura final acabo doblando el precio debido a que los complementos -agua y cafés a 7 €!-, según mi punto de vista es excesivo. Todos los platos mostraron un muy buen nivel y me gusta el toque clásico y afrancesado. También se nota cierta obsesión por la perfección. Un gran restaurante, aunque seguramente no vuelva, al menos pagando yo.

Caelis
Gran Via de les Corts Catalanes, 668
Telf: 934 101 205

Caldeni (BCNOW)

Llego el BCNOW! Una oportunidad de visitar restaurantes de alto nivel, algunos de ellos con estrella michelin, a precios asequibles durante 10 días. Este año habían suculentas novedades respecto a la edición del año pasado, una de ellas era el Caldeni. Hacia mucho tiempo que tenia ganas de ir a este pequeño restaurante situado en la parte derecha del Eixample y no pensaba dejar pasar esta oportunidad de conocer su cocina. Las referencias que tenia de Dani Lechuga eran intachables, premiado como Cuiner jove de l’any 2010 otorgado por la Academia Catalana de Gastronomía y  Cuiner de l’any 2011 otorgado por el Forum Gastronòmic de Girona. Si algo destaca en la cocina de este restaurante es la carne ya sea resuelta a la plancha, asada o directamente cruda, una autentica pasión mamada desde pequeño por tradición familiar.
Esta pasión no solo queda reflejada en la carta del restaurante. Hace poco más de un año publicó un libro titulado “La cocina de la carne“, más que un libro parece una enciclopedia cárnica que disecciona los tipos de carne, técnicas, información nutricional, consejos de compra y conservación y naturalmente recetas. Con todas estas credenciales, solo de pensar en ir al Caldeni salivaba más que los perros de Pavlov.
Situado en la calle Valencia, no destaca precisamente por su aspecto exterior algo desangelado, dando una imagen más de restaurante de barrio sin muchas pretensiones, que de una cocina de más altura. En el interior nos encontramos con la típica disposición de los bajos del Eixample,  una pequeña sala alargada y estrecha, sin más luz natural que la que entra por la entrada del local. Pocas concesiones al diseño de interiores, con una decoración aséptica más enfocada a la funcionalidad del mobiliario. Eso si, sin descuidar el confort.
A pesar de ser un miércoles frío y lluvioso, todas las mesas están ocupadas, se nota el tirón del BCNOW. No pudimos ver la carta ya que el menú era el preestablecido, 4 platos y dos postres, donde solo se podía elegir entre el steak tartar y las vieras, aunque naturalmente probé los dos. La carta de vinos es correcta y con unos precios muy aceptables.
caldeni BCNOW gastrofilia
Como aperitivo empezamos con la Filo-pizza, una base de pasta filo con tomate seco, parmesano y oregano. Crujiente y eterea, pero conservando todo el sabor.

caldeni BCNOW gastrofilia
Ensalada de mozzarella trufada, tomate ahumado y aceitunas de Kalamata. El toque vegetal a este menú basicamente cárnico. El intenso gusto a trufa predominaba en el plato, pero sin enmascarar los otros sabores. 

caldeni BCNOW gastrofilia
Monumental el Canelón de rabo de buey con bechamel de frutos secos. Un contraste de la contundencia gustativa del rabo de buey con una ligereza imposible de la bechamel.

caldeni BCNOW gastrofilia
Steak tartar al estilo Caldeni. Naturalmente cortado a cuchillo, jugoso e intenso donde la mostaza era el ingrediente que predominaba sobre los demas.

caldeni BCNOW gastrofilia
La otra opción eran unas Vieiras asadas con alcachofas y avellana. Buena cocción de las vieras acompañadas de unas alcachofas en dos texturas, plancha y en puré.

caldeni BCNOW gastrofilia
Acabamos con uno de los platos estrella de la casa, la Picaña de buey Angus al cafe de París. La picaña, más conocida como tapilla, es una carne tierna, jugosa y muy magra, y el buey Angus es considerado una de las mejores carnes del mundo. Con apenas el justo toque de plancha para dejar el interior crudo y bien jugoso, quedo una carne increíblemente tierna, con un gusto muy fino pero persistente.  La salsa cafe de Paris y la patata quedaron relegadas a meras comparsas para no dejar solo al protagonista del plato. 

caldeni BCNOW gastrofilia

Goloso prepostre de Iogurt con fresas. Una ligera espuma de iogurt con una base de trozos, helado y coulis de fresa.

caldeni BCNOW gastrofilia
Para finalizar, el Brownie de xocolate blanco con manzana acida. Muy bien el toque acido del sorbete para no hacer el postre demasiado empalagoso.

caldeni BCNOW gastrofilia
La cuenta para dos. Realmente con el menú BCNOW tiene una RCP excepcional. La valoración general fue muy buena. Buen servicio, atento y profesional. Un timing rápido en el pase de los platos, aunque para mi gusto demasiado rápido, pero es lo habitual en este tipo de menús. Ya tengo ganas de volver.

Caldeni
C/ Valencia, 452
Telf: 932 325 811