Bohemic

Hacia mucho tiempo, demasiado, que tenia a Bohemic en la lista de restaurantes pendientes. Quizás el tenerlo a escasos 5 minutos de casa siempre hace pensar que puedes ir cualquier dia, pero ese día nunca llega. Hasta que hace poco lo vi en el blog gastronomico  de Ricard y decidi que ya era hora de ir.
Parece que Bohemic quiere pasar desapercibido e ir a su aire, desde la calle cuesta ver su ubicación, solo reconocible por una pequeña placa con su nombre en la esquina de C/ Manso con Viladomat, a escasos metros del Mercat de Sant Antoni. Al abrir la puerta del local podemos observar el pequeño local de apenas 7 mesas. Escuchar a Edith Piaf, los olores a guisos y fondos, la madera como protagonista en todo el mobiliario, cuadros y lamparas vintage y los manteles a cuadros en las mesas es como retroceder un siglo y adentrase, como su nombre afrancesado nos augura, a un bistro francés, esas tascas que se hicieron tan populares en Paris a principios del S.XX y que fueron ganando prestigio con el paso de los años. . Aunque de frances solo lo tiene en las formas, porque el fondo, la comida, es de tradición bien catalana como podremos observar en los platos que degustamos. Como antiguamente, Bohemic, tambien es un negocio familiar, regentado por Francesc Gimeno en la cocina y sus padres en la sala. Francesc tras pasar por varias cocinas de restaurantes de prestigio, decidió volar solo.
Mucho ha evolucionado la carta del Bohemic desde sus inicios donde nos ofrecía enbutidos, latas de gran calidad, tapas clásicas, llamadas miniaturas 1900, y otras más sofisticadas, miniaturas 2000. Actualmente solo ofrecen 3 menús sin opción de escoger a la carta, menús que van desde los 36 € a los 48 € del menú Grand Mange compuesto de 2 aperitivos, 4 platos y 2 postres, que fue el que elegimos. La carta de vinos te la presentan dentro de una pequeña caja y podemos decir que es bastante completa. También tienen la opción de vino por copas, opción que por suerte esta cada vez más extendida en los restaurantes de este país.
Como primer aperitivo, nos sirvieron estos Calçots rebozados, de los últimos de esta temporada, estos no hay que pelarlos y se comen enteros, crujientes por fuera y tierno por dentro, delicioso. A un lado del plato ponen unas brasas para potenciar el sabor.

 Buen pan artesano de elaboración propia, blanco y de cereales.

Patatas Bravas, las mejores que he probado en mi vida, impecable la cocción de las patatas, maionesa y una salsa maravillosa ligeramente achorizada, intensa y picante. Debe ser el secreto mejor guardado de esta casa.

Sopa de foie, yo no supe apreciar ningún gusto a foie en esta sopa, un taco de tocino con gustos dulces y grasos acompañado de unos brotes para realizar su función desengrasante y como fondo una crema fria de patata y puerro, creo. Bueno.

La preparación del siguiente entrante, Guisantes de Llavaneres, Pies de cerdo y Navaja a la llama. Podemos ver la cocción a la llama sobre unos guijarros de la navaja en la sala.

Una navaja carnosa y de gran tamaño muy buena y monumentales los guisantes de llavaneras con pies de cerdo, los guisantes en 3 texturas, aire, crema y guisantes guisados con pequeños trozos de pies de cerdo. Excelente mar y muntaña.

Corvina con murgulas y puntas de esparrago. Excelente la corvina con su piel crujiente y como guarnición, excelentes las puntas de esparrago y las murgulas, productos en plena temporada, con un jugo de asado.

La costilla de cerdo de Sagàs embarrado, servida en sala en platos calientes para mantener la temperatura, sin necesidad de acompañamientos ni “bobadas” que diria David de Jorge, la costilla, perfectamente glaseada, se valia para llevar todo el protagonismo de este plato. Por su sabrosísimo sabor puedo estar seguro que este cerdo fue muy feliz antes de sacrificarlo.

En esta foto se puede apreciar la textura de la carne que se deshacía en la boca. La carne se separaba limpiamente del hueso solo con el tenedor, sin la ayuda de ningún cuchillo.

La crema de llanegas, para acompañar a la carne.

Mimolette trabajado, una deliciosa crema tibia de este queso de la zona de Normandia de fuerte sabor, en interior  se escondía un esponjoso bizcocho de zanahoria. Muy bueno.

El Postre de la infancia, compuesto por algodón de azúcar, petazetas de chocolate, una nube con chocolate y un helado de Kojak. Un postre para sentirse niño.

La cuenta para dos, nos invitaron a los cafés en compensación por la espera, aunque quizás porque ya iba informado, no me pareció que la espera entre plato y plato se hiciera larga .En definitiva,  la cocina de Bohemic es una vuelta a los orígenes, una cocina de base tradicional y con utilización de productos de proximidad y estacionales. En el que espero volver a disfrutar otras veces.

Bohemic
C/ Manso, 42
Telf: 934 240 628
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5 thoughts on “Bohemic

  1. Content de que us vagi agradar… I ara entenc on són les patates braves de les que tothom parla als comentaris al meu bloc… Estan al súper menú que vareu escollir. I clar.. com jo vaig agafar el bàsic no vaig veure les patates… A la propera ja no me les perdo…

  2. Ricard, les patates braves ens les van oferir nomes seure a la taula y demanar la begud. Quant vem demanar el menu ens van dir que les braves anirien incloses al menu, pero les pots demanar escullis el menu que escullis.
    Salutacions i gracies a tu tambe per ficar el link al teu blog.

  3. Yo tambien lei el de Ricard y lo tengo apuntado para visita proxima. Me llama mucho la atención pero en el blog de Ricard leí que alguien decia que eran mejores esas bravas que las del tomás, y jolin, esta el listón muy alto.
    Felicidades por tu blog Victor

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